Cómo hacer mejores fotos de viajes en familia

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    Ya llego el verano y con él las vacaciones en familia, Es verdad que cuando se tienen niños pequeños pueden llegar a ser agotadoras pero seguro que también dejarán grabados en nuestra memoria grandes momentos de diversión, felicidad, desorden y relax. Lo mejor de los buenos instantes es recordarlos y cuando se tienen los hijos son pequeños, los días están plagados de momentos especiales que queremos retener, y si estamos de vacaciones aún más.

    Por ello, hoy compartimos algunos truquitos para hacer mejores fotos mientras estamos de viaje o vacaciones en familia, toma nota y saca fotos superespeciales este verano. ¡Inmortaliza los recuerdos!

    1 – Menos posados, más historia

    Una fotografía natural y espontánea, que nos cuenta algo es un recuerdo ideal. A veces nos empeñamos en colocar a toda la familia en fila y con una sonrisa “profident” en la cara y es mucho más simple, saca a tus hijos haciendo castillos en la arena, comiendo un helado, bañándose en la piscina, a mamá leyendo, a papá preparando la comida… Seguro que durante las vacaciones hacéis un montón de cosas que son dignas de fotografiar.

    Obviamente puede ser muy gracioso fotografiarse al lado del pájaro loco en Port Aventura, pero no hagamos que todo nuestro álbum de vacaciones sea un sinfín de posados como si se tratase de un reportaje del ¡Hola!

    2 – Aprovecha la luz natural

    Si algo sobra en verano es luz natural, tenemos sol desde bien temprano al amanecer hasta pasadas las 21h. Es una condición ideal para hacer fotografías llenas de luz o incluso abusar de ciertos efectos, como crear una gran profundidad de campo jugando con la apertura del diafragma (podremos cerrarlo más al tener mucha luz) o usando velocidades muy rápidas de obturación. De este modo, podemos fotografiar el movimiento, por ejemplo, de un pequeño y veloz ciclista.

    3 – Capta la calma

    Así como en el primer punto indicábamos la necesidad de fotografiar acción, también lo es la de fotografiar calma, transmitir la paz vacacional en las imágenes dará resultado a unas imágenes de lo más especiales. Un bebé echando la siesta en la tolla de la playa o un niño leyendo en el sofá son dos momentos preciosos para inmortalizar

    4 – Fíjate en los detalles

    Dicen que los detalles marcan la diferencia y no es ninguna mentira. A veces un plano general puede resultar lleno de información (que al final es lo que transmite una fotografía) y resulta fácil distraerse y que transmita una única cosa. Si estamos dando un paseo y compramos un helado a los niños, un buen plano puede ser una fotografía de medio cuerpo y manitas sujetando helados, no pasa nada si ocasionalmente cortamos sus caritas…del plano fotográfico obviamente.

    5 – El fotógrafo fotografiado

    En todas las familias uno de los miembros asume el papel de fotógrafo y el resto de fotografiados, esto surge de forma natural y a todo el clan suele parecerle bien. ¿El problema? que el fotógrafo acostumbra a no aparecer en ninguna de las fotos de la familia, por lo que no está de más pasar la cámara a otro o usar un trípode de vez en cuando, para que en los recuerdos familiares aparezca la familia al completo.

    6- Juega con las perspectivas

    Hay un mundo lleno de posibilidades más allá del plano frontal, es el momento de descubrir y sobre todo poner en práctica los diferentes tipos de plano que la técnica fotográfica nos ofrece: cenital, picado, contrapicado, nadir. Juega con ellos, practícalos en diferentes escenarios y con diferentes modelos entre los miembros de tu familia, seguro que te sale algo chulo.

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